El refuerzo de la red conectará la eólica marina y más gigabaterías en Galicia

  • La capacidad adicional para nuevos consumos prevista en la nueva planificación duplica el actual pico de demanda
  • «Estoy razonablemente satisfecha», asegura Lorenzana

El Gobierno aprobó el pasado año una ampliación de la actual planificación eléctrica para seguir avanzando en la integración de las fuentes renovables y dar servicio a proyectos industriales vinculados a la descarbonización de la economía. Entre ellos está la conexión de la factoría de Stellantis Vigo directamente a la red de transporte para aliviar el problema de cortes de suministro que padece con la construcción de la subestación Nuevo Vigo. Es la actuación más costosa: 72 millones de euros. El apagón del 28 de abril obligó a una segunda revisión extraordinaria de las infraestructuras previstas.

En la comunidad se colocará uno de los once compensadores síncronos para controlar la tensión y dar resiliencia al sistema. Estará en la subestación de Beariz, infraestructura crítica por la interconexión con Portugal. Ahora el Ejecutivo central tiene sobre la mesa la hoja de ruta para reforzar el sistema eléctrico con horizonte 2030. La inversión se dispara un 65%, hasta los 13.590 millones, para aprovechar al máximo la competitividad que dan los precios más bajos de las energías renovables.

Prioridad para Galicia

«Nos jugamos el futuro industrial, energético y por tanto, económico de Galicia», apuntaba la conselleira de Economía e Industria, María Jesús Lorenzana, justo antes de entrar en la reunión con el secretario de Estado de Energía, Joan Groizard, para analizar ayer los refuerzos contemplados para la comunidad. Ambas administraciones coinciden «en la oportunidad que representa esta planificación para la descarbonización y la industria». «La nueva propuesta se orienta a facilitar la conexión de nueva demanda, con el objeto de apoyar la descarbonización de la industria, consolidar nuevos proyectos con elevados beneficios sociales, promover la vertebración territorial y, en definitiva, facilitar la generación de oportunidades de valor ligadas a la transición energética», subraya el Ministerio para la Transición Ecológica.

A diferencia de lo que sucedió durante el diseño de la actual planificación 2021-2025, la Xunta ve con buenos ojos el planteamiento del Gobierno. «Estoy razonablemente satisfecha», valoró Lorenzana tras el encuentro. Hay un centenar de nuevas posiciones y mejoras en una treintena de subestaciones. Al final de la década, según prevé Transición Ecológica, la capacidad adicional del sistema eléctrico gallego para atender nuevos consumos «prácticamente duplicará» el pico de demanda registrado en 2024, unos 2.200 megavatios (MW).

Refuerzos en el norte y almacenamiento

Después de fortalecer la zona sur con el proyecto Nuevo Vigo, el Gobierno opta ahora por dar más músculo al norte de la comunidad, «especialmente en las áreas estratégicas de A Coruña y As Pontes», donde, entre otras iniciativas, «tendrá papel destacado la producción de hidrógeno verde, con buenos ejemplos en las zonas de transición justa» donde se cerraron las térmicas de Endesa y Naturgy. También se atenderán las nuevas necesidades de descarbonización de industrias ya asentadas aquí y el crecimiento del ferrocarril, además de profundizar en la integración de las tecnologías renovables, «sobre todo eólica», y el almacenamiento.

En los embalses reversibles, que funcionan como gigabaterías en los momentos en los que al sistema le sobra electricidad por la mayor producción de la eólica y la fotovoltaica y la menor demanda, marcaron las dos partes una de las prioridades. «Uno de los elementos que se han tratado es la posibilidad que nos brinda esta planificación de seguir mejorando las capacidades que tenemos en Galicia y en el conjunto del Estado para incorporar nuevos sistemas de bombeo hidroeléctrico que nos permitan mejorar el almacenamiento energético en el sistema», apuntó Joan Groizard.

La ampliación de la planificación de 2024 ya incluyó los enchufes para el bombeo de Iberdrola en Conso y el que finalmente se desarrolle en As Pontes. Desde la Xunta se solicitó en total la conexión de ocho [embalses reversibles]. Y van, como confirma la conselleira de Economía e Industria, «la mayor parte», especialmente en la provincia de Ourense, con el compromiso de Transición Ecológica de intentar integrarlos todos. «Sin duda, hay que reforzarlo porque las promotoras están muy interesadas y es una buena política de abaratamiento de la energía», remarcó Lorenzana.

Conexión para eólica marina y la polémica de Lugo

Otra de las principales novedades entre las actuaciones a desarrollar en lo que queda de década son los enganches para los futuros parques eólicos marinos, siguiendo las zonas de desarrollo contempladas en los Planes de Ordenación del Espacio Marítimo (POEM). Estarán en A Mariña, en Sabón para el espacio ubicado frente a las costas de A Coruña y Ferrolterra y en el sur de la provincia de Pontevedra.

«La reunión ha sido muy fructífera y nos ha permitido concretar y avanzar en las prioridades para el Ministerio y para la Xunta», aplaudió el secretario de Estado. Desde el Ejecutivo autonómico ponen una pega: la falta de refuerzos en Lugo. Se sabía ya, porque así lo avanzó el líder de los socialistas gallegos, José Ramón Gómez Besteiro, el pasado lunes, que la planificación deja fuera la subestación que reclamaba Altri para la fábrica de textiles a base de celulosa soluble de eucalipto que quiere levantar en Palas de Rei. Lorenzana pasa de puntillas sobre la polémica con la compañía de celulosa. «Lo que queda en nada es la cobertura del consumo industrial de Lugo, sea Altri o lo que fuese», señala a FARO. La conselleira admite que en la red de distribución —la que gestionan las eléctricas— queda mucho hueco libre, pero no es suficiente para «dar entrada a medianas o grandes industrias». De ahí que apele a darle una vuelta a la situación y a buscar fórmulas para encajar un proyecto si surge.

Fuente de la noticia:

Cuestionario de encaje de proyecto